Entre tanto "no me dejes""... y todas esas frases obligatorias e imponentes que he aprendido a decir con audacia, comienzo a extrañar el principio de todo, comienzo a extrañar no tener que decir esas palabras que juntas son tan…¿indignas?
Tengo frío, y cuando tengo frío me torno más vulnerable. Hoy todo estuvo bien, pero es que el miedo a que mañana seas otro, ronda por el cuarto, camina por las paredes, hasta escribe en mi blog, como ahorita, por ejemplo.
El lunes cumples años, compre tu regalo y estoy realmente emocionada. Pero será una sorpresa.
Además te haré una torta, un quesillo y una cena. Y lo escribo aquí porque todo te lo cuento.
Creo que porque todo te lo cuento, y sé que estas atormentado, retome el blog de nuevo, quizás él no se aburra, para eso sirve, quizás le gusta no sentirse sólo. De todas maneras me vas a leer.
Tengo frío en las manos, y mi Daimon no ha vuelto, sólo me estoy exigiendo salvar las palabras, porque anteriormente criticaba a las personas que no cuidaban a su musa, a su inspiración…
Hoy cito a Nathalia, y a su canción Cursis Melodías y sabes por que?.. Porque ya falta poco.
“En el día de tu cumpleaños
sobre cobijas construía un árbol,
sobre papeles dibujé caminos
que un día cruzaría contigo.
Solía recordarte en las mañanas
que ya era hora de salir a caminar,
solía decirte lo que en esos días
me hacía temer que me dejaras...
En el día de tu cumpleaños
diseñé unos zapatos blancos,
te ayudarían a correr las calles,
subir montañas, las que estén más altas.
Solía lamentar todos los días
que el atardecer terminaría,
solía pretender estar tranquila,
y la tristeza no se notaría...
Por favor, por favor,
sólo te pido una semana más.
Construyamos barcos llenos de papeles
y escribir memorias...
Por favor, por favor,
sólo te pido un otoño más.
Cursis melodías cantaré
toda la semana para ti.”
0 comentarios:
Publicar un comentario