Por una noche lo hiciste, me salvaste.
Y sin rencor alguno por que te tuve sólo ese día, y con una nostalgia a esas horas demasiado fulminantes, recuerdo todos los días que me salvaste.
No importa ya quien eres, mucho menos quien serás de ahora en adelante; importa que eres alguien y me revuelves la vida; eres otro caso inminente en mi subsistencia por el que voy a escribir.
Una mezcla más de sabores para la colección de manjares. Un aroma más para recordar antes de dormir. Una caricia más para revivirla cuando este sola. Sólo eso.
Me acostumbre a ti en segundos, te respiré y me respiraste para sonreír viviendo un ratito. Rece para que no se acabara el momento, pero fue en vano.
Rezo para que vuelvas a aparecer y no me dejes ahogarme. Quiero que me mantengas viva, más viva que nunca; que me desaparezcas del mundo, que me vuelvas inalcanzable.
Deseo dejar de sentir miedo. No quiero ser más vulnerable. No quiero sentir más dolor, quiero tenerte cerca, para que salves mis momentos, rescates mis sonrisas y ampares mis sentimientos.
Quiero un salvavidas como tú, pero que me dure toda la existencia, no solo un día.
0 comentarios:
Publicar un comentario